Miker Tower

Olin Moyle…un Hombre de Verdad Contra la Corrupcion de Rutherford 02

(De Hildebrando from Chile with Love)

“Para muchos, O. Moyle sigue siendo un desconocido en la historia de los TJ. El que su historia no apareciera en el libro Proclamadores, a diferencia de otros “apóstatas” famosos de la época, es revelador. Ya se ha comentado parte de su historia en otros hilos, aunque siempre que se habla de él, el relato se enfoca en Rutherford. La versión española de su famosa carta, aún está mezclada y editada con información de fuentes algo tendenciosas, apuntando por sobre todo al “Juez” Rutherford.

Quise abrir este hilo para que su memoria no muera. Es injusto recordarlo a la sombra de Rutherford, cuando es evidente que era un hombre de mucha mejor calidad humana que él. En el época que le tocó vivir, a punto de estallar la Segunda Guerra Mundial, “lo lógico” hubiera sido “refugiarse” en la “Organización del Señor”, en vista de esos difíciles días. Sin embargo, su pensamiento preclaro, su perspicacia para discernir que la Organización estaba funcionando mal, su valentía al denunciarlo y registrarlo (aunque con ponderación y respeto), su conciencia de que su “registro” serviría para generaciones futuras a modo de legado, su victoria en Tribunales sobre la WT, hacen de Moyle un ejemplo animador para todos los que se encaran a la desilusión WT. A Moyle se le calumnió, tanto a través de las páginas de las revistas como en una Asamblea, acusándolo de las más diversas cosas… y lamentablemente su valioso testimonio aún hoy, ha sido cuestionado incluso en este foro.

Pero Moyle no es la caricatura del “apóstata” que la Organización desde sus días ha querido graficar. Era un hombre sincero, de buena conducta, cuyo testimonio ha sido avalado por los Tribunales de Justicia. Moyle no dejó Betel por llevar una vida disoluta, sino porque el vio que en Betel se llevaba una vida poco cristiana. Moyle logró superar la disonancia cognitiva sin la ayuda de Internet, ni de los escritos de Franz… Más importante aún, la relación que él tiene con la WT a partir del momento en que empieza a manifestar sus dudas, servirá de patrón standard que la Organización seguirá con sus disidentes… Sin embargo, ese trato finalmente lo llevó a la desprogramación… cómo también nos ha llevado a nosotros.

Hace unos días, me llamó la atención enterarme de la cantidad de foristas que han escrito a la Sucursal expresándole sus dudas, tal como Moyle pensó que a través de su carta abierta Rutherford enmendaría las cosas. Pero no fue así y no es así… Este es el primer paso para “vía crucis” que vivirá el disidente, que han vivido los disidentes desde la época de Olin Moyle.

Estoy seguro de que si muchos hubiéramos conocido la carta de Moyle y sus consecuencias, hubiéramos andado con más tiento y menos ingenuidad al tratar con la WT, evitándonos tanto dolor emocional innecesario. Moyle tuvo la visión de escribir esa carta “para registrar enfáticamente su desacuerdo” con la WT. Cuándo hace años la leí, me conmovió y quizá a alguno de ustedes también les conmueva. ¡Suena tan actual! Aquí se las suministro desde la fuente: el archivo judicial de su caso contra la WT. ¡Va por ustedes!

 

4° Prueba del Demandante

OLIN R. MOYLE, Abogado.
117 Adams Street, Brooklyn, Nueva York
Teléfono TRiangle 5-1474

21 de Julio de 1939

Juez J. F. Rutherford,
Brooklyn, N. Y.

Estimado Hermano Rutherford:

Esta carta es para notificarle nuestras intenciones de dejar Betel el próximo 1º de Septiembre. Las razones para marcharnos se declaran aquí y le pedimos que les dé una cuidadosa y reflexiva consideración.

Las condiciones en Betel son un asunto preocupante para todo el pueblo del Señor. En ninguna parte entre hombres imperfectos podría haber perfecta libertad de opresión, discriminación y un trato injusto, pero en las oficinas de la sede principal del Señor sobre la tierra, las condiciones deberían ser tales que las injusticias se redujeran al mínimo. Ese no es el caso aquí en Betel y una protesta debe hacerse contra esto. Yo estoy en buena posición de hacer tal protesta porque su trato hacia mí ha sido generalmente amable, considerado y justo. Puedo hacer esta protesta en interés de la familia en Betel y a la obra del Reino sin interponer ningún interés personal en el asunto.

Maltrato de la Familia de Betel

Poco después que llegamos a Betel quedamos estupefactos al ver el espectáculo contra nuestros hermanos, al recibir lo que se designó por su parte como un “recorte”. El primero, si mi recuerdo es correcto, fue un ataque verbal que le dio a C. J. Woodworth. Woodworth, en una carta personal a usted le declaró algo en cuanto a que se estaría sirviendo al diablo si se continuara usando nuestro calendario actual. Por eso él fue humillado, se le llamó burro, y se le dio una censura pública. A otros se les ha tratado de forma similar. McCaughey, McCormick, Knorr, Prosser, Price, Van Sipma, Ness y otros similarmente han sido regañados. A ellos se les ha llamado la atención públicamente, condenado, y reprendido sin darles ningún consejo de antemano.

Este verano se han dado los regaños públicos más injustos que se haya visto. J. Y. McCauley hizo una pregunta que lo llevó a criticar el método actual de estudios de la Watch Tower. Por eso a él se le dio una reprimenda severa. La acción de usted constituyó una violación de los principios por los cuales nosotros hemos estado luchando, es decir, la libertad de expresión. Esta fue la acción de un jefe y no de un compañero siervo. El poder afianzar un modo eficaz de estudio con conductores de estudio que son imperfectos no es tarea fácil, y todavía no hay ningún método que exista que haya demostrado ser cien por ciento perfecto. Usted declaró que ninguna queja le había llegado sobre este método de estudio. Si ése es el caso a usted no se le han presentado todos los hechos. Hay quejas en varios lugares de que los estudios de la Watch Tower han degenerado en meras lecciones de lecturas . Puede ser que el método presente sea el mejor que pueda usarse, pero en vista de las limitaciones conocidas, las críticas honestas no deben censurarse, ni castigarse a los críticos honestos.

El hermano Worsley recibió una reprimenda pública de parte de usted, porque él preparó y entregó a los hermanos una lista de citas de las Escrituras de útiles temas fundamentales. ¿Cómo entonces podemos de forma consistente condenar a los religiosos que son intolerantes cuándo usted mismo ejerce una intolerancia contra aquellos que trabajan con usted? ¿Esto no demuestra que la única libertad permitida en Betel es la libertad de hacer y decir sólo lo que usted desea que sea dicho y hecho? El Señor ciertamente nunca le autorizó a que ejerciera tal autoridad arbitraria sobre sus compañeros siervos.

Desde la Asamblea en el Madison Square Garden ha habido una angustiosa condición de reserva y sospecha dentro de Betel. Los vigilantes fueron ubicados en una posición difícil pero hicieron un excelente trabajo. Ejercieron cuidado y diligencia observando las entradas en el Garden, e impidieron a varios sujetos sospechosos entrar. Estuvieron inmediatamente en su trabajo cuando el disturbio empezó, y contuvieron este disturbio, que de otra manera hubiese alcanzado serias proporciones. Pero durante las dos semanas que siguieron a la Asamblea han habido críticas constantes y condenación de ellos de su parte. A ellos se les ha acusado de abandonar su deber y etiquetado como “mujercitas”. Ver algunos de estos jóvenes destrozados y llorando debido a sus comentarios poco amables, por decir lo menos, es indignante.

Los hermanos en Betel han demostrado completamente su lealtad y devoción al Señor, y no necesitan ser reprendidos por cometer errores. Una sugerencia o admonición amorosa de usted podría ser más que suficiente para rectificar cualquier acción errónea, podría eliminar resentimiento e inducir a mayor felicidad y consuelo para la entera familia. Ha dicho muchas veces que no hay jefes en la organización del Señor, pero el innegable hecho que no puede ser evadido es que sus acciones regañadoras y reprensivas para con estos jóvenes, son las acciones de un jefe. Esto hace que algunos enfermen del corazón y disgusta escucharlos. Si usted deja de golpear a sus compañeros siervos, Betel será un lugar más feliz y la obra del Reino apropiadamente prosperará.

Discriminación

Nosotros le publicamos al mundo que todos en la organización del Señor son tratados por igual, y reciben los mismos beneficios en cuánto a éste mundo se refiere. Usted sabe que no es el caso. Los hechos no pueden negarse. Tome por ejemplo la diferencia que existe entre los alojamientos amueblados para usted y sus asistentes personales, y compárelos con aquellos que se les dan a algunos de sus hermanos. Usted tiene muchas, muchas residencias, a saber, en Betel, en Staten Island, en California, etc. Estoy informado que incluso en la Granja del Reino tiene una residencia que es mantenida para sólo su uso personal durante los períodos cortos en que pasa allí. ¿Y qué reciben los hermanos que trabajan en la granja? Alcobas pequeñas, sin calefacción pasando fríos amargos en el tiempo de invierno. Viven en sus camiones como si acamparan. Eso pudiese ser del todo correcto sí fuese necesario, pero hay muchas residencias en ese lugar de la granja que no se están utilizando o se usan para otros propósitos, las que podrían usarse para darles un poco de alivio a aquellos que trabajan por tanto tiempo y tan duro.

Usted trabaja en un cuarto con un buen aire acondicionado. Usted y sus asistentes pasan una porción de la semana en los campos, rodeados de un ambiente sereno. Pero los jóvenes en la fábrica quienes diligentemente trabajan los meses de verano calurosos lo hacen sin tal beneficio, ni se hace esfuerzo alguno para ayudarlos. Esto es una discriminación que debe recibir su consideración reflexiva.

Matrimonios

Aquí de nuevo se muestra un trato desigual y discriminatorio. Un hermano dejó Betel hace algún tiempo con el propósito de casarse, y, así estoy informado, se le negó el privilegio de ser precursor en Nueva York, al parecer debido a una desaprobación oficial por su acción de dejar Betel. Por otro lado, cuando Bonnie Boyd se casó, ella no tuvo que salir de Betel. Le permitieron traer a su marido a Betel a pesar de la regla escrita que indica que ambas partes que se casan deben de haber vivido antes allí durante cinco años.
El trato áspero de uno y el trato favorecido hacia otro es discriminación, y no debe tener lugar en la organización del Señor.

Lenguaje Sucio y Vulgar

Los mandatos bíblicos contra el hablar sucio, indecente y mofarse nunca han sido derogados. Es impactante y nauseabundo escuchar habla vulgar y obscena en Betel. Una hermana declaró que esta fue una de las cosas a las que tuvo que acostumbrarse en Betel. La risa más escandalosa en la mesa viene cuando se hace un chiste sucio o de doble sentido, y usted “no tiene los trigos limpios”. [and your skirts are no clear]

Licor

Bajo su administración ha crecido la glorificación al alcohol y la condena a la abstinencia total, lo cual es indecoroso. Si un siervo de Jehová consume bebidas alcohólicas no es asunto mío, excepto si tengo que ayudar a un hermano que haya tropezado con eso. Si me abstengo de beber es asunto mío. Pero no es así en Betel. Allí parece que hay una política definida de forzar a los recién llegados a que beban licor, y se muestra un resentimiento contra aquellos que no se les unen. Se hace esta afirmación: “Uno no puede ser un verdadero betelita sin beber cerveza“. Poco después que llegamos, arrogantemente se declaró: “No podemos hacer mucho con Moyle, pero haremos un hombre de Peter “. Un hermano de Nueva York indicó que estaba fuera de armonía con la verdad y con la Sociedad porque no bebía licor. Una hermana de Nueva York declaró que ella nunca había usado ni se había servido licor hasta que algunos de los jóvenes de Betel le insistieron en que lo hiciese. Un hermano que antes bebía licor en exceso se volvió un abstemio total después de encontrar la verdad. Él sabía que un solo trago de licor lo iniciaría nuevamente en su hábito del pasado de beber, pero a pesar de eso los hermanos de Betel insistieron en que bebiese licor, e infirieron que él estaba fuera de armonía con la organización por rehusarse. A los abstemios totales se les ve con desdén como débiles. Usted ha etiquetado a los abstemios totales públicamente como mojigatos y por tanto, debe asumir su parte de responsabilidad por la actitud exhibida tipo Baco de los miembros de la familia.

Éstas son algunas de las cosas que no deben tener ningún lugar en la organización del Señor. Hay otras injusticias más dolorosas pero no he tenido ningún contacto personal con ellas y por consiguiente no las discutiré.

No ha sido una tarea fácil o agradable escribirle estas cosas a usted, y todavía es más difícil hacer esta protesta eficaz dejando a Betel.

Vendimos nuestra casa y negocio cuando nos vinimos a Betel y teníamos toda la intención de quedarnos por el resto de nuestras vidas en este lugar al servicio del Señor. Nos vamos para así registrar enfáticamente nuestro desacuerdo con las condiciones injustas mencionadas en esta carta. No estamos dejando el servicio del Señor sino que continuaremos sirviéndole a Él y a Su organización tan plenamente como nuestras fuerzas y medios nos permitan.

Tampoco estoy huyendo de batallar con las muchedumbres del Diablo en los tribunales. Espero volver a la práctica privada de la ley, probablemente en Milwaukee, Wisconsin, y espero estar en la lucha en todos los sentidos posibles. Con esta carta le estoy adjuntando unas declaraciones de los casos principales que quedan ahora pendientes en los que estoy participando activamente. Sería irrazonable e injusto dejarle caer estos casos en su regazo sin darle más ayuda adicional o consideración. Estoy listo y dispuesto a continuar peleando estos casos en los tribunales tan vigorosamente y cuidadosamente como si estuviese en Betel, y así lo haré si usted lo desea.

Hemos considerado esta acción durante algún tiempo, pero esta carta se la entregamos porque nos vamos en un viaje de vacaciones y por razones muy específicas. Primero: Es deseable que tome tiempo para reflexionar y considerar los asuntos que están indicados aquí antes de tomar alguna acción. Acciones apresuradas y mal pensadas podrían posteriormente lamentarse. Segundo: Francamente no tengo el deseo de entrar en una polémica verbal con usted sobre estos asuntos. He tenido ocasiones suficientes para observar que un asunto controversial no recibe una calmada y razonable discusión de los hechos. Muy frecuentemente esto se vuelve en una denunciación de alguna persona por usted.

Yo no estoy interesado en ese tipo de batalla verbal. Estas declaraciones son las razones presentadas por la hermana Moyle y yo para dejar a Betel. Si hemos hablado errónea o injustamente entonces somos responsables ante el Señor por hablar así. Pero si hemos hablado la verdad, que resueltamente contendemos aquí, todo lo cual es verdad, entonces hay una responsabilidad inmediata de su parte para remediar las condiciones que hacen necesaria esta protesta. Que el Señor le dirija y le guíe para que pueda tratar justa y amablemente a sus compañeros siervos, es mi deseo y oración.

Su Hermano al Servicio del Rey,

Olin R. Moyle.

PD: Si desea escribirme durante las vacaciones respecto a estos asuntos, las cartas me las puede enviar a Ticonderoga, Nueva York, Entrega general, después del 29 de Julio.

(Original en inglés, extraído del dossier del caso está en archivo adjunto. Clickear clip de afuera)
Dossier completo del caso: http://es.scribd.com/doc/37260406/1943-Olin-Moyle-Trial”

Hildebrando

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